jueves, 31 de enero de 2013

Evangalización: Ubuntu y Canonical, buenos aliados


Llevo usando Linux en mis ordenadores desde 1996, y de manera exclusiva, es decir, no gasto nada más que Linux, desde finales de 2006. Mi mujer y mis hijas (de 7 y 9 años) también usan exclusivamente Linux. Pero cuando evalúo un sistema operativo debo hacerlo desde el prisma de un usuario normal, no de un usuario avanzado. Por eso, y con la ayuda de ellas (usuarios normales), considero que Unity y Ubuntu son buenos.

Os voy a hablar de evangelización (por favor, no os asustéis) o de como, a mi entender, conseguir que la gente abandone para siempre Windows, por Linux.

En mi empresa venimos ofreciendo servidores con Linux (SuSE y Ubuntu para los que quieren soporte comercial externo, Debian para los que no), desde nuestros inicios, en el 2001. Comenzamos el proceso de evangelización, a nivel de usuario particular, en 2008, con Ubuntu 8.04, porque permitía que usuarios sin un nivel avanzado de conocimientos abandonaran Windows Vista en favor de Linux. El proceso no fue fácil (mucha gente volvía a Windows XP) hasta el lazamiento de Ubuntu 10.04, que fue la primera versión que ofrecía tanto un buen soporte de hardware como una versión de Gnome apta para usuarios normales. Desde entonces todo ha sido mucho más fácil, sobre todo con la versión 12.04, que, con Unity, pule los últimos problemas cosméticos que todavía encontrábamos en la GUI de 10.04 (no es que Unity sea perfecto, pero tiene menos "bugs" que Gnome). Además, a partir de la serie 3.2 del kernel, el soporte de hardware mejora mucho (sobre todo, del moderno). Ubuntu 12.04 además ofrece *perlas* como el Ubuntu Software Center o Ubuntu One, que lo ponen, en ese sentido, a la altura de la competencia.

Todo esto, más el apoyo de grandes empresas de hardware que son ajenas a las distribuciones de Linux y que han apostado por el software libre (Intel, IBM, Qualcomm Atheros, Broadcom, etc.), junto con el apoyo también recibido por parte de empresas de software propietario, tanto ya sea con drivers o con programas, son los que poco a poco están consiguiendo que Linux rompa el duopolio Windows/Mac. No sería justo no reconocer, por muy cabrones que puedan ser (al fin y al cabo ellos solo quieren defender sus intereses comerciales), que empresas como nVidia, AMD (por ATI), y Adobe (por Flash), han ayudado a que mucha gente de el OK a Linux y abandone Windows. No imagino a mucho usuario normal usando Linux sin poder sacarle un rendimiento óptimo a sus gráficas y a sus WiFis, y sin poder ver videos de YouTube: seguirían usando Windows. También hay que acordarse de start-ups como Dropbox, Spotify, o CodeFortyTwo (CrashPlan), que han decidido ofrecer sus aplicaciones para Linux (de manera nativa). Esperemos que más empresas de software comercial se suban al tren. No quiero entrar a considerar aplicaciones que corren bajo Wine porque, salvo contadísimas excepciones (Teamviewer), no ayudan a mejorar la imagen de estabilidad y facilidad de uso de Linux. Los casos de Google y la Mozilla Foundation merecen mención aparte, ya que la apuesta de ambos por las tecnologías web han ayudado enormemente a conseguir que mucha gente se sienta agnóstica en cuanto a sus preferencias por un sistema operativo u otro, y ese es el paso previo a la evangelización.

Instalar y configurar Debian no es doloroso para un usuario avanzado, pero no podemos pretender que un usuario normal lo haga sin que tenga quebraderos de cabeza, o peor todavía, sin que decida abandonar y volver a Windows o comprarse un Mac (y por lo tanto, Y ESTO ES LO MAS IMPORTANTE, perdamos la oportunidad de EVANGELIZAR a uno más). Ahí es donde distribuciones como Ubuntu, y en menor medida, Mint, ayudan tanto. Esos usuarios evangelizados gracias a Ubuntu o Mint, en un par de años, podrán instalar Debian sin mucha dificultad. Porque aunque Debian sea difícil de configurar, aquellos tiempos en los que necesitábamos recompilar el kernel para que nuestro hardware funcionara, o cuando Debian no disponía de su repositorio non-free, y teníamos que buscarnos la vida para encontrar firmwares y drivers no incluidos en el kernel para nuestro hardware, ya han pasado.

Así que, en mi modesta opinión, pero con la experienca de más de 15 años usando Linux, creo que Ubuntu, y el trabajo que hace Canonical para promoverlo entre los fabricantes de hardware, es la mejor arma que hasta ahora hemos tenido para potenciar el uso de Linux, y un paso muy importante para la aceptación generalizada del software libre.

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